Parche magnético antifugas
Destaca por su extraordinaria resistencia a la abrasión, el agrietamiento y los daños mecánicos, superando a otros elastómeros en durabilidad ante impactos y roces. Gracias a sus imanes de tierras raras encapsulados detiene vertidos en bidones, tanques y tuberías, incluso si la superficie es curva.
Ofrece una fuerza de sujeción de hasta 17 kg. Su aplicación es tan sencilla que puede ser desplegado por una sola persona lanzándolo o con pinzas, reduciendo el contacto directo con el químico. Operativo desde los -55 °C hasta los +110 °C, cubriendo gran mayoría de necesidades en la industria.
Al detener la fuga en segundos, minimiza la contaminación del suelo y los acuíferos, protegiendo el ecosistema y reduciendo costes de limpieza. Se entrega en un estuche que neutraliza el campo magnético, permitiendo transportarlo en vehículos y cerca de herramientas sensibles.




