A prueba de fugas
Fabricado en acero galvanizado para la transferencia, almacenamiento y distribución segura de líquidos altamente inflamables. Su acabado en pintura en polvo roja cumple con el código de identificación de peligros y ofrece resistencia a la corrosión y a los agentes químicos.
La tapa sellada cuenta con un mecanismo de descarga de presión positiva que ventila automáticamente entre 0,2 y 0,35 bar, protegiendo el recipiente contra roturas o explosiones por acumulación de gases.
Incluye un supresor de llamas (cortafuegos) de latón/acero inoxidable que disipa el calor evitando que una chispa externa provoque el encendido por retorno de llama. El mango oscilante permite equilibrar el peso durante el traslado.












